
Cuando vi Pequeña Miss Sunshine me quedé un poco bolao. No sabía de la existencia de este tipo de concursos de “talento” y “belleza” para las niñas. Pero como la peli era una sátira sobre ellos, pensé que serían unos cuántos paletos descerebrados a los que no se les esterilizó a tiempo los que llevaban a sus hijas a esa especie de aquelarres infantiles.
Pero resulta que no, que es una tradición arraigada en los unitedestates y que, no sólo están estas fotos de Susan Anderson para ilustrarlo, sino que tienen su propio programa de televisión.
Cuando lo he visto en Conscientious, me he acordado inmediatamente de este otro post. El mundo, por lo menos el “primer”, está podrido. ¿No os parece?




