


Llevo ya varios días pensando si escribía algo sobre estas imágenes y cómo podría hacerlo. La “política de la empresa” es poner una única imagen ilustrando el post con lo que tendría que elegir una de esas que ves arriba y meter un enlace a la página del autor (éste, por cierto). Pero el problema era que no me gustan muchas más cosas de este hombre (sólo algunas fotografías).
Así que, después de mucho pensar, he decidido pasar de la “política de la empresa” y meter las tres imágenes que me gustaban y vía. Porque son brutales. Porque parecen lienzos renacentistas. Porque rezuman paz y tranquilidad. Y, en definitiva, porque me apetecía enseñároslas. Además, el “gato es mío y me lo follo cuando quiero”.
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