A veces me siento pequeño y estúpido


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A veces uno vive ensimismado con sus problemas del día a día, con la mierda del trabajo, los problemas cotidianos y todas esas cosas que te van minando la moral. Tanto que un día te levantas y piensas: «Menuda mierda de vida llevo. Creo que estoy pillando una depresión…«. Pero siempre hay alguien que te espabila a base de valor y entereza. Uno de ellos es Isidre Esteve que, después de verse en una silla de ruedas por un accidente de moto, sale a la palestra y, en medio de un montón de periodistas dispuestos a reflejar el desánimo que se le supondría, suelta frases como:
La vida no se acaba. Solo es diferente” (…) “igual no puedo hacer lo mismo que hacía, pero sí otras cosas” (…)Tengo muchísima suerte; mi cabeza está bien, también mis brazos. Me he dado cuenta de que puedo hacer de todo. El mundo no se ha acabado; mi vida simplemente es diferente, se trata de cuando vaya por la calle, la gente me mire un poco más abajo”. [+]

Lástima que no pueda estar de acuerdo con lo último. A usted, sr. Esteve, nunca podremos mirarle desde arriba porque es demasiado grande para podamos hacerlo.


7 respuestas a “A veces me siento pequeño y estúpido”

  1. Hablando en plata… Con dos cojones Esteve.
    No creo que tardemos mucho en verlo en algún otro deporte, estoy seguro.

    Un saludo.

  2. Touché!!! Qué inmenso él, qué hormigas el resto. Habrá que celebrar que de vez en cuando asome a la ventana gente realmente «grande». Comme vous, monsieur!!

  3. En una de las competiciones de traineras entre dos de las mas elitistas universidades de Gran Bretaña, ambos equipos han estado preparando la competición durante varios meses, ambos estan muy igualados. Llegan a la meta muy igualados pero uno de los dos equipos es el que gana por muy poca diferencia.
    Ambos equipos han realizado el mismo esfuerzo, pero los ganadores saltan de alegria, se abrazan festejan la victoria parece como si no hubieran hecho ningun esfuerzo por el contrario los derrotados, estan agotados, no tienen ni fuerza para coger el remo y acercarse a la orilla.
    Que pretendo decir con este ejemplo pues lo mismo que Isidro Esteve, no se deja derrotar, no es una opción. Ole tus huevos.