Walleyball


En la desembocadura del río Tijuana se encuentra una barrera de 6 metros de altura que separa no sólo dos playas sino dos formas de vida. Del lado mexicano, la típica playa con sus bañistas tomando el sol y del lado estadounidense, la nada. Un sitio donde nunca vas a encontrar a ningún salvavidas, sólo los guardacostas vigilando que nadie atraviese la frontera.

– «Y siendo este sitio la cuna del voley playa, ¿no sería ideal hacer un torneo internacional de Walleyball?»

Esto es lo que se preguntó Brent Hoff, director y fundador de Wholphin, donde puedes ver el vídeo del «experimento».

Visto en Noticias arquitectura y Domusweb.

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