La destrucción de un país


No se puede decir más con menos. Una idea brillante, estupendamente resuelta. Tienes otro ejemplo (aunque me gusta algo menos) aquí.

Mientras la comunidad política internacional critica de lejos pero no condena, se muestra impotente y, básicamente mira para otro lado; el resto del mundo se moviliza a favor del Líbano.

Por si hay alguno que no entienda bien la idea, esta es la bandera del Líbano.


7 respuestas a “La destrucción de un país”

  1. Tienes razón. La que has puesto está mejor que la otra, aunque yo le encuentro un defecto. Creo que el trozo quemado debería de ser mayor, porque con la que les está cayendo no creo que quede tanto entero. Hoy había un reportaje en La Voz de Galicia sobre los de Hezbolá, y los tíos estaban convencidos de su victoria. Pueden destrozar el país que ellos seguirán saliendo de debajo de las piedras. Están luchando por su tierra y su fé.

  2. Si no digo lo contrario. Claro que son terroristas, y esta vez lo originaron ellos. A lo que me refiero, es que en ese artículo ellos se expresaban así y probablemente sea lo que piensen y creen. Por eso creo que a los israelíes les va a ser tan difícil imponerse con esta situación. A lo mejor los alejan unos quilómetros, pero intentarán volver a toda costa.

  3. Un enemigo que no tiene miedo, al que no le importa morir ni sacrificar a su gente. El peor enemigo del mundo.

    Sí. Tiene pinta de ir para largo…

  4. Y tanto. Llevan años en ello y cada vez que hacen un alto, va y alguno de ellos la arma.

  5. ¿Que va para largo? Que viene de largo. ¿Y cómo consiente un gobierno soberano como el libanés que en su territorio haya otro ejército que el suyo, y que ataquen a una nación vecina a la suya, con las represalias obvias?
    Hace años se especulaba con una partición del Líbano, quedándose en una parte decididamente árabe y otra que se abstendría de guerrear y recuperaría su antiguo estatus de nación moderna, eso sí, sin refugiados palestinos en su territorio. ¿Llegaremos a verlo?