Bárbaro, el caballo sin suerte


Bárbaro nació con mala suerte. La mala suerte de ser un caballo campeón. El mejor del mundo. Un ganador único. Sin parangón, ni competencia. Y eso, en un este mundo, no es nada bueno.

Hace unos días se rompió la pata durante una carrera. Mala suerte de nuevo. A cualquier otro caballo se le hubiera sacrificado, pero Bárbaro ya hemos dicho que tiene mala suerte. Su esperma es demasiado valioso para sacrificarlo y quedarse sin semental. Así que fue intervenido. Una operación complicadísima. Nada menos que 23 clavos tuvieron que colocarle y, aún así, los veterinarios no las tienen todas consigo y le dan un 50% de posibilidades de salir adelante.

Ahora se enfrenta a una recuperación tremenda que se le hará interminable. Pero todo esto es por su bien. Cuando se recupere, si lo consigue, tendrá a todas las yeguas que quiera a su disposición. Puro altruismo por parte de sus dueños.

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5 respuestas a “Bárbaro, el caballo sin suerte”

  1. Si este tiene mala suerte… ¿qué tiene el que sí se dejó montar por mi este fin de semana?? Estaba castrado y tenía que ser dócil y llevar en su grupa a todo guiri que se acercara por la casa rural y no tuviera ni puta idea de montar (esto incluye el momento de subir y los consecuentes agarrones de pelo.. pobre bicho). Además, a los sementales no se les suele montar demasiado; sencillamente se les deja zanganear con las yeguas.

    Este purasangre por lo menos corre (disfrutan corriendo) tiene una comida de lo mejorcito… y tias!!!! ¿qué más quiere? vale… lo monta un tío que por contrato no puede pesar más de 45Kg. Y para su fractura, anestesista, veterinario las 24h, fisioterapia… (esto lo he visto).

    Al que monté este fin de semana si se rompe una pata le esperan unos días agónicos hasta que el veterinario llegue y diga: «se ha roto una pata hay que sacrificarlo»; y le peguen un tiro con la pistola de paint-ball.

  2. A ver tío que me parece que, o no te has leído el texto o estás algo confundío.

    A este caballo le han hecho una operación del carajo. Le han metido 23 clavos, que se dice pronto, y tras una recuperación de la ostia, no se sabe si podrá tirar pa´lante.

    Es decir, sus dueños están haciendo lo imposible para no perder una fuente de ingresos como la que tienen y les da por el culo que el bicho sufra o que no quede bien del todo. ¿Alguna vez has visto a un caballo que no estuviera de pie? Pues ahora echa cuentas.